La abstención record de esta jornada preocupa a los analistas políticos, no así al ciudadano de a pie, la abstención vino para quedarse y eso no le hace bien a la democracia.

La cifras son alarmantes, 2/3 del padrón electoral no vota, la clase política y el Gobierno más allá de hacer campañas de sensibilización respecto a la materia y establecer recorridos especiales de buses para el sector rural (insuficientes), no toma medidas esenciales como descentralizar las mesas de votación: en el caso de Los Ángeles, solo las hay en la ciudad y el poblado de Santa Fé, dejando de lado a villas importantes como San Carlos de Purén, El Peral, Saltos del Laja o Chacayal, entre otros.

Es urgente que el SERVEL tome cartas en el asunto, comunas como Los Ángeles (con un gran porcentaje de población rural), no puede permitirse perder más electores por el poco acceso a las mesas de votación de este sector. El problema no se soluciona solamente con buses de acercamiento dispuestos por el Gobierno, sino que acercando las mesas a la gente, ampliando lo locales de votación, o bien reformulando los ya existentes, eliminando mesas en la ciudad y llevando más mesas al sector rural.

Por último, circula y de forma bastante potente restablecer el voto obligatorio en un paso hacia atrás de la clase política, que no quiere entender que la ciencia de gobernar no es obligar, sino que seducir al electorado, y este encantamiento se logra haciendo buena política, constructiva y transparente, no una guerra sucia de trincheras donde el único argumento para lograr el triunfo sea la descalificación del otro, y de paso, llevarse las instituciones para la casa cuando se está en el poder.

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